Sed de Venganza

Se dice se comenta, que el miércoles pasado Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone quedaron para charlar de los viejos tiempos, merendarse unos Happy Meals y ver una película con aires de clásico -que para algo era el día del espectador-. De clásico de acción de los 90, claro. ¿Su elección? ‘Sed de Venganza’, de George Tillman (‘Hombres de Honor’). ¿Por qué? Porque lo tiene ‘todo’: Hay un policía que se va a jubilar (Billy Bob Thornton) cuyo matrimonio pasa por sus horas más bajas, algo que queda patente cuando no puede llevar a su hijo al partido de béisbol, tal y como había prometido, para cumplir sus obligaciones con la investigación de unos asesinatos que le tienen en vilo. El poli, además, tiene una compañera que parece que le odia pero no, en realidad le aprecia. Hay una rubia despampanante que está ahí con una misión clara e innegable: poner carne; también hay una escena en un club de striptease. Los coches son americanos, de esos que hacen mucho ruido al arrancar y derrapan en todas las curvas. Y, por supuesto, lo que enamoró a Schwarzenegger y a Stallone: hay un grandullón de músculos imposibles (Dwayne Johnson) dispuesto a matar todo lo que se ponga por delante, que no pierde el tiempo en pronunciar más de tres palabras seguidas y que, alucina vecina, tiene una placa de acero en la cabeza de cuando los asesinos de su hermano, a los que por cierto quiere cargarse, le pegaron un tiro en la chola. Si a todo esto le suman una traducción ‘meidinespein’ (el título original es ‘Faster’), obtienen la película que Terminator comparó con el ‘Cinema Paradiso’ del cine de acción.

Cojamos aire. Bien. ‘Sed de venganza’ es lo que es, sincera desde el minuto uno: no pierde el tiempo con diálogos innecesarios, explicaciones o sutilezas. Dwayne Johnson recupera los clichés del cine noventero para soltar frases lapidarias, puñetazos sonoros y disparos a bocajarro.

Bien visto, no es en absoluto un mal plan para el día del espectador. Una hamburguesa y violencia a cascoporro. Como dirían 091, ¿qué fue del Siglo XX?

Conan

“¿Qué es lo mejor de la vida?”, preguntó un líder a sus guerreros. “La extensa estepa, un caballo rápido, halcones en tu puño y el viento en tu cabello”, contestó uno. “¡Mal! ¿Y tú, Conan, qué crees que es lo mejor de la vida?” Y el joven bárbaro respondió: “Aplastar enemigos, verlos destrozados y escuchar el lamento de sus mujeres”.

Si Indiana es el nombre de la aventura, Conan es el de la épica medieval. Bestias salvajes, espadas gigantescas, intrépidos héroes y enemigos poderosos pueblan una de las sagas literarias más laureadas de la fantasía. Robert E. Howard, su creador, confesó que Conan es el hijo bastardo que ninguna madre querría, pero que todos los hombres pensaron ser. Mujeriego, violento, basto y atroz. Con esa definición, Arnold Schwarzenegger bordaba el papel para la versión en gran pantalla.

En 1982 se estrenó Conan el Bárbaro. Película de aventuras con uno de los arranques más épicos de la historia del cine gracias a la asombrosa batuta de Basil Poledouris y ése monólogo introductoria que aún hoy me pone los pelos como escarpias. Desde aquél maravilloso año, Conan ha pasado de una generación a otra gracias a cómics, series de televisión, novelas y, claro, películas. Más de un cuarto de siglo después, en pleno boom del remake, Conan volverá al cine de la mano de Marcus Nispel (director de ‘Pathfinder’, una aventura injustamente olvidada en la que un alienígena se estrellaba en la Escandinavia medieval. Espadas y pistolas láser, ¿qué más se puede pedir?).

Por lo visto, Conan será interpretado por Jason Momoa, cuyo papel más destacable es su aparición en la serie de televisión ‘Stargate Atlantis’. Las primeras críticas al respecto no han sido muy positivas, ya que la imagen del actor no concuerda mucho con la idea que todo tenemos de Conan, mucho más cercano a la brutalidad de Schwarzenegger. La elección de Momoa puede venir influenciada por su próxima participación en la serie de la HBO ‘Juego de Tronos’, basada en la exitosa saga literaria de George R. R. Martin en el que interpretará a ‘Drogo’, un rey tribal que podría haber convencido a los productores de Conan para darle el papel.