Zombieland (I): Zombies Party

Las películas de zombies siempre me provocaron la misma reflexión: ¿A quién nos parecemos más: a los héroes que sobreviven al virus o a los pobreticos que pierden el juicio y sólo quieren darse un homenaje de sangre y vísceras? Por eso, ‘Zombies Party’ (‘Shaun of the Dead’, nombre que parodiaba a ‘Dawn of the dead’, aquí llamada ‘El amanecer de los muertos’) me parece una maravillosa, divertida y original joya cinematográfica.

Zombies Party es una comedia inglesa protagonizada por Shaun (Simon Pegg, el nuevo Scotty de Star Trek) y Ed (Nick Frost, estrella de televisión en Reino Unido), dos bebedores de cerveza empedernidos y profesionales del videojuego que, cierta mañana, descubren que todo el mundo a su alrededor se ha convertido en zombie. Ambos deciden que deben abandonar su casa y encontrar el refugio más apropiado para tal debacle. ¿El bastión? El Winchester, el bar en el que pasan todas las noches entre pintas y pintas.

Por encima de la teatralidad de las cabezas arrancadas, las manos que se mueven solas, y los pies arrastrando por un suelo plagado de cadáveres sin cerebro, los zombies son un elemento muy literario que nos dibujan tal y como somos: borregos, predecibles, manejables y en manos del dinero, la publicidad y los realities.

Zombies Party competía en soledad por el puesto a mejor ‘comedia zombie’. Este fin de semana se ha estrenado en España (que no en EE. UU., que lo hizo hace cosa de 6 meses…) ‘Bienvenidos a Zombieland’. Resurrección del mundo de los actores no vivos de Woody Harrelson y reencuentro con una de las estrellas más prometedoras de la juventud hollywoodiense, Jesse Eisenberg. Y, Zombieland es, ante todo, una película… (to be continued)

Orgullo, Prejuicio y Zombies

Esto confirma que la mente del ser humano es poderosa. No voy a hablar del libro porque, para qué negarlo, nunca lo leí. Ni ‘Jane Austen’ ni ‘Orgullo y Prejuicio’ fueron santas de mi devoción. Ni de cerca. Sin embargo, hace un par de años piqué y me fui al cine a ver a Keira Knightley -semper fidelis, madam- interpretar a Elizabeth Bennet en una película que había tenido una acogida muy positiva entre la crítica.

Error. Y no porque la cinta sea mala. No lo es. Al menos objetivamente. Gran dirección, montaje, fotografía, música, actores, bla, bla, bla. Todo estupendo. Pero, amigos, menudo aburrimiento. Así que, como les decía, salí de la sala y pensé: “Lo buena que sería la película si, de repente, la nave de depredador se estrellara en mitad de la mansión de los pijos esos. O el octavo pasajero. O, quizás, se extendiera un virus zombie…”

Pedid y se os dará: Si han pasado últimamente por su librería favorita habrán visto una novela que seguro les habrá llamado la atención: ‘Orgullo, Prejuicio y Zombies’ (escrito por Seth Grahame-Smith y la original Jane Austen). La historia combina el romanticismo y la ‘pastelosidad’ de la obra original de Austen, con la barbarie, la sangre y el humor de serie ‘b’ que siempre acompaña a los no muertos.

La idea, como poco original, no se iba a hacer esperar en el mundo del cine. Así que cambiamos a la bella Knightley por la no menos bella Natalie Portman, que protagonizará la versión en gran pantalla de la historia de Elizabeth Bennet, una mujer que tiene que decidir entre su amor verdadero, Mr. Darcy,  y la erradicación de la amenaza zombie. Estoy entusiasmado.