Headhunters

Encontrar la diferencia entre una obra de arte y una burda copia es cuestión de tiempo. La premisa con la que arranca ‘Headhunters’ es perfectamente aplicable a la propia película: bastan quince minutos para saber que estamos ante una de las grandes cintas de la temporada. No se parece a nada, no suena a otra cosa, no bebe de la fuente del taquillazo ni de ninguna estrella mediática que publica fotos desnudas en Twitter. ‘Headhunter’ es una sorpresa, una alegría inesperada para el que decida pagar la entrada de esta sensacional película noruega. Sí, noruega.
Lo normal es que se asusten. Que piensen en el concepto de ‘cine europeo’ y le vengan a la cabeza miles de escenas incomprensibles, directores autodefinidos como poetas de la imagen y románticos del simbolismos; filmes lentos, agónicos y faltos de chispa. Ésta, como tantas otras en los últimos años, es un ejemplo de que en Europa se construye un cine poderoso, entretenido e inteligente. Un cine que va de la sonrisa cómplice al mayor de los estrépitos, pasando por un complejo universo de estados de ánimo perfectamente entroncados con la pantalla.

Roger Brown es un exitoso empresario que conquistó a su mujer, una espléndida rubia de metro ochenta, a golpe de talonario. Lo que no sabe ella –ni nadie más– es que su fortuna es fruto del antiguo y venerado arte del robo y la estafa. Sin embargo, la aparición de Clas Greve (el Jaime Lanister de ‘Juego de Tronos’), una potencial víctima de su juego, provocará una serie de trágicos accidentes que abrirán un thriller tan intenso como visceral. ¿Quién dirá la verdad?

‘Headhunters’ es francamente entretenida. Un entretenimiento de esos que te ata a la butaca y contiene el aliento durante una hora y cuarenta minutos. Tiempo más que suficiente para dibujar personajes profundos, tramas hilvanadas y un suspense perpetuo del que es fácil sentirse parte, como si el destino de Roger y el nuestro fueran unidos de la mano, como si fuéramos nosotros los que huimos de la sombra.

Observen con detenimiento: no es una copia.

  • Rash

    Jo, que chula